5 remedios caseros probados científicamente para combatir la gripe y sus síntomas

Este año debemos estar más preparados que nunca para la temporada de influenza. Por eso, los doctores insisten en que debemos vacunarnos, continuar manteniendo las medidas de prevención, distanciamiento e higiene para evitar el Covid-19 y fortalecer al máximo nuestro sistema inmunológico. Pero, ¿qué más podemos hacer naturalmente para apoyarlo, especialmente, si, inevitablemente nos contagiamos de gripe?

Aquí te damos algunos remedios caseros que nuestras abuelas solían usar y que hoy la ciencia, nos explica por qué funcionan. 

Sopa de pollo

Un estudio realizado por el Centro Médico de la Universidad de Nebraska mostró que una sopa preparada con productos naturales (no un caldo concentrado en polvo) efectivamente ayuda al organismo a sentirse mejor frente a un cuadro de resfrío o gripe. ¿Por qué sucede eso? Porque los aminoácidos que se producen al prepararlo reducen la inflamación del sistema respiratorio, mejoran la digestión que también se altera cuando hay gripe, reduce la congestión, lubrica la garganta y alivia la irritación. También apoya el sistema inmunológico, ayuda a combatir las alergias y el asma. Por otro lado, el vapor de la sopa mejora la manera en que los filamentos de la nariz evitan el ingreso de bacterias y virus.

Ajo

El ajo, al igual que la cebolla, el cebollín y el puerro, tienen una capacidad antibiótica natural que ha sido usada desde hace siglos y que, en la actualidad, ha sido validada por investigaciones científicas. Esto se debe a sus extractos y aceites esenciales, especialmente la alicina. Estas sustancias previenen y ayudan a combatir los síntomas de la gripe porque tienen efectos antimicrobianos y expectorantes, especialmente en el caso del ajo, cuando se consume crudo, ayudando a pelear contra los virus, mejorando también la oxigenación y eliminando la mucosidad. Por lo tanto, nos ayuda a prevenir un resfrío y también a que, en caso de enfermarnos, los síntomas no sean tan fuertes.

Jengibre

Esta popular raíz es excelente ayudando a disminuir el dolor de garganta, ya que tiene una sorprendente capacidad antiinflamatoria. Un estudio publicado por la Revista de Etnofarmacología el 2013 mostró que el jengibre fresco ayuda a fortalecer las células de la mucosa, ayudando a combatir las infecciones virales. También demostró que una vez que se adquiere la gripe o resfriado ayuda a disminuir la cantidad de placa viral y que es mucho más eficaz cuando se consume fresco, antes de una infección, como prevención.

Gárgaras con sal

Uno de los métodos más sencillos para mantener la boca y la garganta con la menor carga posible de virus es realizando gárgaras con sal o, incluso, simplemente con agua. Hay diversos estudios que han probado que al enjuagar la garganta, disminuye la posibilidad de que los virus se alojen en la garganta. La sal, además, ayuda a combatir las bacterias y microbios con lo cual disminuye el dolor, la inflamación y acorta el tiempo que normalmente duran estos síntomas de la gripe. Lo ideal es hacer gárgaras diariamente, al menos dos veces Por la mañana y antes de dormir. Las personas con hipertensión o enfermedad renal deben usar un mínimo de sal o sólo hacerlas con agua.

Bromelina

También para ayudar a desinflamar la garganta y todas las vías respiratorias sirve esta enzima que se encuentra en la piña, especialmente en su tallo, y que tiene muchísimas propiedades. La más estudiada es la antiinflamatoria, con muchos beneficios terapéuticos, como por ejemplo, para tratar la bronquitis, la sinusitis y algo que muy pocas veces se menciona, es su capacidad para ayudar a la absorción de los medicamentos, especialmente los antibióticos, que generalmente son necesarios en una infección respiratoria. En la actualidad podemos encontrar la bromelina disponible como suplemento.

Ya sabes, antes de correr a la farmacia, busca en tu alacena e intenta mantener la gripe fuera de casa.

Juntos, ¡más saludables!

Tus amigos de Santo Remedio 

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