COVID-19: No Bajemos la Guardia en las Últimas Millas de Esta Larga Carrera

La primavera “emocional” se adelantó a la estación real, para darnos una leve sensación de alivio, justo al cumplirse un año desde que se declaró la pandemia del COVID-19. Cada día hay más vacunas disponibles, más tratamientos y la verdad, la esperanza de retornar a la normalidad se siente en el aire. Pero cuidado, porque bien dice un viejo refrán que “en la puerta del horno se quema el pan”. No podemos confiarnos, pues este virus nos ha probado una y otra vez que las cosas pueden cambiar de dirección si aceleremos demasiado el paso.

De hecho, comenzamos marzo con una mala noticia de la Organización Mundial de la Salud, que dio a conocer que después de siete semanas mostrando bajas de contagios a nivel mundial, los casos aumentaron en cuatro regiones del mundo: Europa, Sudeste Asiático, Mediterráneo y por supuesto, América. ¿La razón? La relajación en las medidas de prevención, las variantes del virus y un hecho indiscutible: estamos bajando la guardia. (1)

¿Has visto esas carreras olímpicas, en que un atleta lleva bastante ventaja sobre el resto, pero a último minuto se confía, algo pasa, tropieza, cae y acaba entre los últimos? ¡Simplemente por un descuido! Pues si no reaccionamos, podríamos cometer el mismo error.

Los datos que debemos tener en la mira

  • En primer lugar, el proceso de vacunación en Estados Unidos y en la mayoría de los países se está realizando. Eso es muy bueno. Pero todavía estamos a gran distancia de alcanzar los números de personas vacunadas que nos permitan la inmunidad de grupo o de rebaño. Además, tal como ha expresado Dr. Juan Rivera en varias ocasiones, es importante tener en cuenta que para lograrla se necesita no solo que la población de Estados Unidos esté vacunada masivamente, sino la del mundo entero. De otra forma no tiene sentido, debido a la movilidad que tenemos. Como dice el Director de la Organización Mundial de la Salud, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, esto no se trata de una carrera de un país contra otro, sino de una carrera en común contra el virus. (1)

  • Otro aspecto a tomar en consideración es que en las últimas semanas se ha notado un aumento de los casos de las cepas brasileña, sudafricana y británica del virus. De la misma manera en que se han multiplicado los casos de nuevas variantes locales. Una designada como la cepa californiana y otra, neoyorquina.

  • La variante de la costa oeste está causando gran preocupación entre los investigadores de la Universidad de California, en San Francisco, que la han estudiado desde que apareció a mediados del año pasado, ya que sus datos muestran que desde septiembre a enero aumentó en un 50%. Aunque se ha encontrado en casi todos los estados del país y también en otras naciones, es en el estado dorado donde se ha expandido. Lo peor del caso es que no solo ha mostrado ser más contagiosa que las anteriores, sino que parece resistir los anticuerpos que generan las vacunas o una infección previa del virus. Además, se asocia a mayores probabilidades de que quienes la contraen lleguen a cuidados intensivos y puedan morir. (2) (3) Algo que ha sido confirmado en un artículo editorial de la revista JAMA, en su edición de febrero, en el cual participó el Director del Instituto de Alergias e Infecciones, doctor Anthony Fauci. (4)

  • Como si esto no fuera suficiente, los expertos acaban de alertar que una nueva cepa local identificada a mediados de noviembre en Nueva York, ya representa cerca del 12% de los contagios de la Gran Manzana. Esta preocupa de igual manera por la efectividad de su contagio y la agresividad que muestra. (5)

La posible cuarta ola

Aun sin tener todas estas y otras variantes dando vueltas, hay muchas preguntas sin responder sobre la real efectividad de las vacunas ante las mutaciones. O si podemos vacunarnos y contagiar a otros, aunque no presentemos síntomas del virus… En fin, hay mucho que no sabemos sobre el comportamiento del coronavirus y de las defensas que estamos creando para combatirlo. Todo este panorama ha puesto a todas las organizaciones y gobiernos en alerta, empezando por la OMS.

Las autoridades de la salud creen que, lamentablemente, lejos de doblarle la mano al coronavirus de manera contundente, en realidad, estamos a las puertas de una cuarta ola. ¿Más o menos intensa que las anteriores? No lo sabemos. Eso depende de cuán cuidadosos y responsables seamos en esta etapa final de la carrera. Y es ahí donde está el real peligro y la gran oportunidad.

Ya sea por cansancio, aburrimiento o desinformación, parte de la población parece haber dado por superada la pandemia. Hay lugares donde los restaurantes y actividades en sitios cerrados funcionan prácticamente de forma normal, muchos clubes nocturnos parecen haber vuelto literalmente “a las pistas” y hay ciudades donde los transeúntes se han olvidado por completo del uso de la mascarilla y el distanciamiento social.

Recordemos que hace un año entramos en cuarentena cuando la cantidad de casos y hospitalizaciones no eran ni siquiera la punta del iceberg que tenemos encima.

Nadie quiere encerrarse nuevamente y sabemos que la economía necesita seguir funcionando. La clave está precisamente en hacerlo de la manera correcta, pensando en nuestro cuidado personal y en el de los demás. No en vano, las recomendaciones fundamentales de los CDC siguen siendo: “Vacúnese contra el COVID-19, use mascarilla, mantenga una distancia de al menos 6 pies, evite las multitudes y lávese las manos para protegerse del COVID-19”. (6)

Calma, paciencia y un refuerzo a las medidas para no tropezar al final de esta carrera.

Sigamos fuertes, unidos y concentrados en mantenernos saludables.

Tu equipo Santo Remedio

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