Parecía una broma cruel de martes 13, pero no lo fue. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA), que son los encargados de velar sobre todo lo relacionado a nuestra salud en Estados Unidos, sorprendieron con el anuncio que pone en pausa el uso de la vacuna del laboratorio Johnson & Johnson contra el COVID-19. Eso, mientras se investiga la posible relación con casos de coágulos o trombosis y baja de plaquetas. (1)

Sabemos que puedes tener cierta confusión e inquietud con esta noticia, especialmente si eres mujer. Quizás, ya te vacunaste con esta opción o estabas lista para hacerlo en los próximos días y ahora no sabes qué hacer o tengas temor de sufrir algún efecto secundario. Para eso estamos aquí. Para aclarar tus dudas más importantes.

  • En primer lugar, se trata de una “recomendación” para suspender su uso de manera preventiva. Por el momento no hay una prohibición.

  • La medida se tomó para investigar de manera más exhaustiva seis casos que fueron reportados, de mujeres entre 18 y 48 años que presentaron coagulación y un número menor de plaquetas, dentro de los 13 días posteriores a aplicarse la vacuna. Una de estas pacientes murió y otra se encuentra en condición grave. Sin embargo, no se conocen las condiciones particulares de salud y/o hábitos de cada una, que pudieran haber intervenido. Y eso es precisamente lo que necesitan aclarar para ver si realmente existe alguna relación con la vacuna o es circunstancial.

  • Es importante tomar en consideración que hasta ahora 6.8 millones de personas en Estados Unidos han recibido la misma vacuna de J&J. Es decir, que estos seis casos equivalen a 1 en más de un millón.

  • De acuerdo a los registros que llevan los proveedores de salud, encargados de vacunar con las diferentes opciones disponibles en el país: Pfizer, Moderna y J&J, hasta ahora, esta última no había presentado efectos secundarios graves.

¿Qué dicen los expertos?

Calma. Que no cunda el pánico. Esto es solo una medida preventiva, tal como se ha hecho cada vez que aparecen reacciones con alguna de las vacunas. Y se toman, precisamente para estudiar y verificar todas las circunstancias. Esa es la labor de los organismos reguladores. Y están haciendo su trabajo.

Aun si estos casos reportados se trataran de algún efecto secundario de la vacuna, el porcentaje es infinitamente más bajo que la posibilidad de enfermarse de COVID-19 y no sufrir los síntomas más graves o la muerte. Por lo tanto, en el peor escenario, vacunarse sigue siendo mejor que contagiarse.

¿Quiénes deberían poner más atención a los posibles efectos secundarios?

Los médicos, como Dr. Juan han dicho que si te pusiste la vacuna de J&J hace un mes o más, no hay riesgo alguno.

Si lo hiciste hace algunos días o hasta hace tres semanas y experimentas estos síntomas, debes comunicarte de inmediato con tu médico para verificar cuál es el origen:

  • Dolor de cabeza intenso

  • Dolor abdominal intenso

  • Dolor en las piernas

  • Dificultad para respirar

También es importante que no adoptes medidas por tu cuenta. En algunos casos, los proveedores de salud sugieren a sus pacientes tomar una aspirina diaria después de la vacuna para evitar coágulos y esa recomendación, corre de boca en boca. Pero no significa que es algo que deberías hacer como medida preventiva, salvo que tu médico sea quien lo indique, de acuerdo a tu condición específica, como ha ocurrido en los casos en que se sugiere. NO TE AUTOMEDIQUES. Es el momento menos indicado para hacerlo.

Lo más probable es que dentro de algunos días o semanas las autoridades tengan una respuesta sobre el origen de estos casos de efectos secundarios adversos tras la vacuna de J&J y vuelva a estar disponible.

De todas formas, el proceso de vacunación en el país continúa con las opciones de Pfizer y Moderna, al mismo ritmo pautado por el gobierno. Puedes coordinar una cita o acudir directamente hoy mismo a un sitio de vacunación en tu área.

Y, te hayas vacunado o no, sigue manteniendo tu organismo lo más fuerte posible:

  • Durmiendo 7 u 8 horas diarias

  • Ejercitándote a diario

  • Controlando el estrés

  • Alimentándote de manera saludable

  • Reforzando tu sistema inmunológico con lo que se ha probado que mejora las defensas: minerales como zinc y magnesio, vitaminas como C y D, hierbas como equinácea y pigmentos como quercetina, entre otros. (2)

Como dice Dr. Juan, tomemos esta alerta como una buena señal de que el sistema de precaución de las autoridades en salud está funcionando. Y eso es motivo suficiente para tranquilizarnos.

Revisa este video de Dr. Juan hablando del tema.

Sigamos en la ruta de ser más saludables, juntos.

Tu equipo Santo Remedio

Estamos aquí para ayudarte.

¿Tienes alguna pregunta sobre nuestros productos y servicios? Llama ya o envíanos un correo eletrónico a support@misantoremedio.com

Carrito de compra

Su carrito actualmente está vacío. Continúe explorando aquí.