No lo tomes a mal, pero, la próxima vez que vayas al baño, revisa lo que sale de tu cuerpo antes de tirar la cadena. Sí, en serio. El tamaño, la forma, la consistencia y la densidad de tu excremento pueden brindarte información importante sobre tu estado de salud en general.

Tu intestino está lleno de bacterias buenas (¡imagina, son 100 billones!). Ayudan con la digestión y juegan un papel muy importante en tu sistema inmunológico, por lo que es importante mantenerlas saludables y equilibradas. Si estás eliminando más de la cuenta es una señal que te ayudará a determinar si tienes un intestino sano. De hecho, es un dato tan útil, que los profesionales de la medicina tradicional china averiguan sobre las heces de sus pacientes durante cada consulta.

Veamos qué dicen los distintos tipos de heces sobre tu salud.

Flotabilidad

El excremento sano suele ser denso y se hunde hasta el fondo del escusado. Pero si el tuyo se queda flotando, puede ser un signo de malabsorción o síndrome del intestino irritable (SII), especialmente si además experimentas otros síntomas como pérdida de peso inexplicable, calambres, estreñimiento o hinchazón.

Color

Las heces sanas se vuelven marrones por la bilis que produce el hígado para ayudar con la digestión. Si el color cambia, toma nota para ver qué puede estar pasando:

  • ¿Es verdoso? Tal vez comiste un montón de verduras de color verde oscuro (¡eso es perfecto!) O bien, se debe a una gran cantidad de colorante verde para alimentos (eso no es tan bueno).

  • ¿Gris claro o color tierra? Podría indicar que tus conductos biliares no están funcionando de la mejor manera.

  • ¿Rojo? Posiblemente sea el resultado de un medicamento o colorante alimentario de ese tono. También podría indicar sangrado en el intestino grueso o en el recto debido a una fisura o hemorroides. La sangre en las heces también puede hacer que se pongan negras, por esto, si te ocurre frecuentemente, comunícate con tu médico.

Consistencia

En un mundo ideal, tus heces deben tener forma de salchicha o de serpiente, así como la consistencia de arcilla y la capacidad de deslizarse fácilmente.

Los gránulos o las heces grumosas que son difíciles de evacuar indican que los alimentos pasan demasiado tiempo en el tracto digestivo. Significa que necesitas más agua y, probablemente, más fibra.

Excremento esponjoso con bordes irregulares puede indicar que la comida está pasando demasiado rápido. Equilibra tus electrolitos y consulta a tu médico si este tipo de deposición te dura más de un par de días.

Olor

Ok, no hay forma de que las heces huelan bien, pero puede haber ocasiones en que un olor particularmente desagradable sea un síntoma de una infección, alergia, malabsorción u otra condición médica.

¿Qué hacer al respecto?

Para proteger o fortalecer tu salud intestinal, toma un probiótico, especialmente si estás usando antibióticos. Estos medicamentos matan las bacterias malas que te enferman, pero también acaban con las bacterias buenas en el intestino. Un probiótico apoya el nuevo crecimiento y mantenimiento de estos microorganismos tan importantes.

Además, come muchas verduras de hoja verde oscuro y cereales integrales; reduce las carnes rojas, los alimentos fritos y el azúcar refinada.

Puede ser desagradable al principio examinar tus evacuaciones intestinales, pero inténtalo y no temas hablar con tu médico sobre cualquier cosa que parezca inusual.

Seamos más saludables, juntos.

Tus amigos de Santo Remedio

Estamos aquí para ayudarte.

¿Tienes alguna pregunta sobre nuestros productos y servicios? Llama ya o envíanos un correo eletrónico a support@misantoremedio.com

Carrito de compra

Su carrito actualmente está vacío. Continúe explorando aquí.