Seguramente has escuchado hablar muchísimo de la moringa y la guanábana. Y aunque algunos piensan que ambas son árboles oriundos de nuestro continente, lo cierto es que sólo una lo es. En los últimos años han ganado enorme popularidad gracias a sus múltiples beneficios — y hoy queremos mostrártelos, por si todavía no forman parte de tu rutina saludable.
Moringa: el árbol de la vida y sus beneficios
Muchos consideran a la Moringa oleifera, como se llama científicamente, un árbol americano. Lo cierto es que su origen está en India y Pakistán, desde donde pudo haber llegado hace varios siglos gracias a navegantes chinos o africanos. En India se le conoce como "el árbol de la vida" o "árbol milagroso", por la cantidad de propiedades que se atribuyen a todas sus partes.
Tradicionalmente se ha utilizado con fines medicinales, como ayudar a cicatrizar heridas, y se le atribuyen muchos beneficios que aún están bajo investigación. En la Universidad Nacional Autónoma de México se han realizado estudios de laboratorio y con animales que sugieren que podría ser útil para ayudar a regular la glucosa y con ciertos efectos antibióticos, entre otros. (1)
La moringa es también reconocida por su valioso aporte nutritivo. Se sabe que contiene 7 de las 13 vitaminas y 15 de los 20 minerales esenciales para el cuerpo (como calcio, potasio, hierro, magnesio, fósforo y zinc), además de antioxidantes como el betacaroteno. Sus hojas tienen un alto contenido de proteína (comparable al de la leche) y aportan enzimas y aminoácidos esenciales — aquellos que nuestro cuerpo no produce — lo que la convierte en un excelente complemento alimenticio. (2)
Guanábana (soursop): la fruta antioxidante de nuestra tierra
Lo más probable es que el batido de esta fruta — oriunda de nuestro continente, de las zonas tropicales y subtropicales de Centro y Sudamérica — esté entre tus favoritos. Su sabor agridulce es muy versátil, ideal para mezclas y postres saludables. Pero los aportes de la Annona muricata, como se llama científicamente, van mucho más allá.
Tradicionalmente se ha utilizado para una enorme variedad de malestares, desde problemas de la piel y respiratorios hasta fiebre, diarrea, dolores de cabeza e insomnio. Por ese uso tan popular de cada una de sus partes — de las hojas a las semillas — es una planta bajo constante investigación.
Según una extensa revisión de 49 artículos de investigación de las últimas cuatro décadas, se han documentado sus múltiples beneficios potenciales y su amplio aporte antioxidante. Los investigadores han observado que contiene compuestos como flavonoides (entre ellos la quercetina) y vitaminas que podrían ser responsables de esa actividad biológica. (3)
Moringa y guanábana juntas: antioxidantes en una sola fórmula
Consumir a diario ese inmenso poder nutritivo y antioxidante no siempre es sencillo. Por eso, en Santo Remedio creamos Moringa + Soursop y unimos ambas plantas en una fórmula que concentra sus beneficios y que puedes agregar a tu rutina de manera simple.
Dos cápsulas al día aportan antioxidantes, proteínas, vitaminas y minerales que ayudan a proteger las células de tu cuerpo del daño de los radicales libres y a apoyar tu sistema inmunitario. Si quieres entender mejor cómo actúan los antioxidantes, la evidencia apunta a que una alimentación rica en ellos es clave para el bienestar a largo plazo.
Y si buscas reforzar aún más tu rutina antioxidante, la Cúrcuma es otro gran aliado natural, reconocido por su aporte antioxidante y su apoyo al bienestar general.
Una manera simple de reforzar tu bienestar, con grandes aliados de la naturaleza.
Seamos más saludables juntos.
El equipo Santo Remedio