Obesidad + Inflamación = Sistema Inmune Más Bajo

No queremos que leas este blog pensando en que vamos a referirnos al exceso de peso como un tema estético o de autoestima, pues es mucho más que eso. El 2020 leímos hasta el cansancio sobre la importancia de un sistema inmunitario fuerte, de factores de riesgo frente al COVID-19, muchos de esos, vinculados a enfermedades relacionadas al metabolismo, como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial e insuficiencia cardiaca, entre otras. Todas, a su vez, vinculadas al exceso de peso y la obesidad. Un tema que muchos se niegan a enfrentar con responsabilidad.

Podríamos pensar que lo aprendimos todo al respecto y que cambiamos radicalmente la manera de mirar nuestra salud. Por lo tanto, somos nuevas personas, ¡renacidas! Tristemente, la realidad no es tan así. Es cuestión de ver los sitios de comida rápida, repletos de gente comprando la misma chatarra para ponerla en su cuerpo.

Si aún tu salud no te ha jugado una mala pasada, además de agradecerlo, quizás puedas replantearte las cosas cuando te enteres que la obesidad es el punto de partida de una cadena de consecuencias negativas en tu cuerpo.

Nuestra intención no es bombardearte con mala vibra. ¡Todo lo contrario! Queremos que conozcas por qué es tan importante cambiar de rumbo lo más pronto posible en cuanto al cuidado de tu salud. Porque mientras más dejes pasar el tiempo, más difícil será evitar que las enfermedades derivadas de las libras extra definan tu bienestar y tu destino.

El circuito letal

¿Te has fijado que muchas personas que padecen de exceso de peso sufren también de asma, de problemas a la piel, dolor del cuerpo, se resfrían frecuentemente, entre una larga lista de males? No es casualidad.

  • Resulta que el exceso de peso aumenta la inflamación del cuerpo, aumentando también la producción de proteínas proinflamatorias como la leptina. Mientras que, por otro lado, baja la producción de hormonas antiinflamatorias como la adiponectina. (1)

  • El exceso de peso es tan dañino para el sistema inmunológico como la desnutrición, pues en ambos casos disminuyen los glóbulos blancos y su capacidad para defendernos de las infecciones. (2)

  • Esto no solo ocurre en los adultos, sino también en los niños y jóvenes.

  • Lo peor es que el deterioro de estas funciones es como un círculo, pues así como la obesidad merma el sistema inmunológico, la baja respuesta de nuestras defensas también impulsa la obesidad. Funciona como un circuito en el que se retroalimentan uno al otro.

  • Por eso, mientras más grasa, más probabilidades de inflamación, más baja estará nuestra respuesta inmune y con más facilidad desarrollaremos enfermedades. (3)

El vínculo con el COVID-19

  • Ese vínculo entre obesidad e inflamación también ha sido el responsable de muchos casos graves de coronavirus y de muertes. Primero, porque predispone al organismo a un exceso de coagulación de la sangre, lo que aumenta todavía más con el COVID-19, incrementando el riesgo de trombosis. (4)(5)

  • También aumenta la posibilidad de sufrir enfermedades respiratorias como asma. (6)

  • De igual forma, hay estudios que muestran que las personas con obesidad, pueden ser más contagiosas debido a que se demoran más en expulsar el aire. También podrían ayudar a que se desarrollen nuevas cepas, debido a que cuentan con un organismo que lo facilita con la inflamación. (7) Y ninguno de nosotros quisiera crear el “ambiente” ideal para que un virus como el COVID crezca feliz dentro nuestro, ¿verdad?

  • Recuerda que también la obesidad empuja problemas cerebrovasculares, apnea del sueño, esterilidad, osteortritis, complica la cicatrización de heridas, aumenta la posibilidad de infecciones, genera trastornos hormonales, algunos tipos de cáncer e incluso, problemas psicológicos.

Manos a la obra

Bueno, cuando la marcha se pone tenaz, los tenaces se ponen en marcha. Así es que no vamos a esperar que ninguna autoridad piense en nosotros y nos diga cómo resolverlo. El mango del sartén lo tenemos en nuestras manos.

  • La actividad física moderada, nada del otro mundo, sigue siendo una solución científicamente comprobada para mantener bajo control este circuito peligroso entre obesidad, inflamación y consecuencias en el sistema inmune. Incluso, afecta de manera positiva la resistencia a la insulina, previene el envejecimiento y la formación de radicales libres. (8)

  • Evitar los azúcares, especialmente los que contienen fructuosa, que son considerados como los principales promotores de esta relación entre obesidad, inflamación y enfermedades, es otra medida urgente. (9)

  • Si necesitas una guía para comenzar a realizar un cambio honesto y valiente, busca en nuestra Dieta SR la pauta nutricional y de ejercicios que van a ayudarte a dar ese enorme salto en tu salud. Revisa también nuestros blogs para encontrar ayuda e información en las diversas áreas que debes considerar.

Si reconoces que el sobrepeso es un problema para tu salud, ¡ya diste el primer paso! Estás justo a tiempo para tomar acción. Habla con tu médico sobre tu situación específica ¡y comienza!

Este es el año de los valientes, de quienes quieren ir por más y mejor salud. ¿Te unes al grupo? Te aseguramos que nunca te vas a arrepentir de lo bueno que hagas por ti. ¡Vamos!

Seamos más saludables, ¡juntos!

Tus amigos de Santo Remedio

 

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