Plantas Adaptógenas: Las Meras Meras Para Nuestra Salud

En la década de 1940, el gobierno de su país le encargó al científico ruso N. V. Lazarev (1) que investigara aquellas plantas usadas con éxito durante siglos para aumentar el rendimiento, combatir la fatiga y fortalecer el cuerpo, especialmente en momentos de mucho estrés. Y es que, en aquella época, se habían dado cuenta que en regiones del Lejano Oriente, los cazadores usaban algunos productos de la naturaleza para combatir el cansancio y para mejorar su desempeño, sin importar las condiciones en las que estuvieran. El propósito para la investigación de Lazarev era crear una fórmula con esas plantas que ayudara a los soldados a mantenerse con energía y buena salud durante la II Guerra Mundial.

Lo que Lazarev descubrió fue un grupo de hierbas, frutos, hongos y raíces a las que llamó adaptógenas, muchas de las cuales incluso los antiguos egipcios ya habían usado exitosamente, porque apoyan el bienestar de forma integral. Lo logran, al atacar al peor enemigo de todos: el estrés, que como sabemos, cuando se vuelve crónico puede deteriorar nuestra salud, afectando desde nuestro sistema digestivo, al nervioso e inmunitario.

¿Qué significa que una una planta sea adaptógena?

La palabra original, en realidad, es “fitoadaptógenas”, que quiere decir plantas que se adaptan, porque el científico se percató que existen variedades que cuentan con la capacidad de “adaptar” nuestro cuerpo a las distintas necesidades. Es decir, no apoyan un órgano en particular, sino que impulsan distintas funciones que nos ayudan a responder ante un problema de salud que se ha desencadenado por estrés.

A medida que han pasado las décadas se ha seguido investigando estas plantas, con sorprendentes resultados. (2) Si el nombre de “adaptógena” no era tan familiar para nosotros se debía más a cuestiones políticas, pues la mayoría de las investigaciones se mantuvieron en Rusia por mucho tiempo. Sin embargo, (3) en 1998 la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) las aceptó como un nuevo tipo de regulador metabólico que nos ayuda en la adaptación ambiental y previene daños.

¿Cómo funciona una planta adaptógena a diferencia de una regular?

Lo hacen ajustando nuestro organismo de acuerdo a lo que éste necesite. Usemos de ejemplo la ashwagandha. Cuando estamos bajo mucha presión y la usamos en la noche, nos ayuda a relajar y descansar. En cambio, durante el día, nos ayuda a mantenernos enfocados, con energía, pero tranquilos.

Cada planta tiene sus características específicas. Algunas se concentran en regular las hormonas del estrés como el cortisol, otras activan las hormonas que tienen que ver con el estado anímico como la serotonina, algunas son ansiolíticas o combaten la inflamación, etc. (2Una serie de ensayos clínicos ha demostrado que las adaptógenas tienen un efecto antifatiga, muestran tolerancia al agotamiento mental y mejoran la atención, entre otros beneficios. Pero hay ciertos requisitos que todas deben cumplir:

  • No ayudan a un órgano en particular. Según un estudio publicado por Pharmaceuticals el 2010, todas las plantas adaptógenas reducen el impacto nocivo que el estrés crónico tiene en nuestra salud de forma inespecífica. (2)

  • Deben ayudar al cuerpo a enfrentar las condiciones adversas, relacionadas tanto al estrés físico, como químico o biológico, incluyendo contaminación ambiental, enfermedades infecciosas y relaciones interpersonales, entre otras. (3)

  • Fortalecen los sistemas de órganos que se ven afectados por el estrés y regulan sus funciones. (3)

  • No deben ser tóxicas ni dañar las funciones normales del cuerpo humano. Así como tampoco deben causar efectos secundarios como insomnio o consumo excesivo de energía. (3)

¿Cuáles son algunas plantas adaptógenas?

  • Albahaca

  • Ashwagandha

  • Astrágalo

  • Amla

  • Bacopa

  • Centella asiática

  • Cúrcuma

  • Eleuthero

  • Ginseng Coreano

  • Hongo Cordyceps

  • Hongo Maitake

  • Hongo Reishi

  • Jengibre

  • Moringa

  • Ñame

  • Maca

  • Manzanilla

  • Milk Thistle

  • Ortiga

  • Regaliz

  • Romero

  • Rhodiola, entre otras.

¿Qué debemos tener en cuenta al usar plantas adaptógenas?

  • Los resultados parecen ser aún mejores cuando se combinan algunas de estas plantas, porque trabajan en sinergia, apoyándose unas a otras.

  • No las mezcles por tu cuenta. Busca combinaciones hechas por especialistas.

  • Sus efectos no son como los de un analgésico que se sienten a los poco minutos. Debemos esperar varias semanas para sentir el cambio o progreso.

  • Algunas pueden producir efectos secundarios si se toman durante mucho tiempo o en dosis muy altas (por ejemplo, el regaliz puede elevar la presión arterial y bajar el potasio).

  • No deben usarlas las mujeres embarazadas o en lactancia.

  • Tampoco personas con enfermedades crónicas, sin consultar con su médico.

  • Consulta SIEMPRE con tu doctor antes de agregar cualquier producto a tu rutina.

Sumadas a buenos hábitos de sueño, nutrición y actividad física, las plantas adaptógenas podrían sorprenderte con cambios considerables en tu salud y bienestar general. ¡Y eso es precisamente lo que estamos buscando!

Seamos más saludables, ¡juntos!

Tus amigos

Santo Remedio

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