Todos hemos pasado por ese momento. De repente, tenemos un antojo por una comida que "no es buena para nosotros". Puede ser chocolate. Puede ser un poco de pan. Puede ser un pastel cremoso y lleno de grasa. Desde una perspectiva científica, ¿por qué sucede esto? Y, ¿qué podemos hacer para controlarlo?

Primero, las emociones

Científicamente, hay dos razones principales por las que tenemos antojos de ciertas cosas y las analizaremos en breve. Pero otra razón por la que nos sucede es la emoción.

Tal vez queremos comer chocolate cuando nos sentimos solos porque recordamos a nuestros amigos o familiares, horneando bizcochos de chocolate cuando estábamos juntos. O tal vez, queremos comer helado cuando estamos lidiando con emociones fuertes y queremos distraernos con algo que nos dé un placer casi celestial.

La alimentación emocional es real y va más allá de las razones científicas por las que podríamos antojarnos de algo. También es difícil de controlar, pero es posible. Ciertos pasos como unirte a una comunidad de alimentación saludable o hacer un seguimiento de lo que comes con un amigo o tu cónyuge pueden ser formas efectivas de limitar la alimentación emocional.

Deficiencia de nutrientes

La primera razón no emocional por la que nuestros cuerpos se antojan de ciertas cosas como el chocolate se debe a una deficiencia de nutrientes. Simplemente necesitamos más de un nutriente y nuestro cuerpo le habla a nuestro cerebro para crear un antojo. Por ejemplo, el chocolate contiene más magnesio que casi cualquier otro alimento. 64 mg en un solo cuadrado de chocolate negro. El magnesio es un mineral fundamental en nuestra dieta, ya que es un factor esencial en más de 300 reacciones enzimáticas.

A nivel celular, el magnesio ayuda a la replicación del ADN (nuestro material genético) y el ARN (ácido ribonucleico), y es un mineral crucial para la salud de los glóbulos rojos. En parte, esta es la razón por la que muchas mujeres que están menstruando sienten antojos repentinos de chocolate. El cuerpo necesita magnesio y está creando el deseo de chocolate para que obtengan más del magnesio necesario.

A todos nos gustaría ser el tipo de personas que está en completo contacto con las necesidades nutricionales de su cuerpo y que siempre consume exactamente los nutrientes que requiere (y nada más). Y tal vez haya algún maravilloso gurú de la salud o ermitaño en la cima de la montaña que haga precisamente eso, pero el resto de nosotros somos humanos :). Además, llevamos vidas ocupadas. Una manera fácil de reducir los antojos de minerales como el magnesio es simplemente agregar un multivitamínico a nuestra rutina diaria. Especialmente uno adaptado a nuestro género y a nuestras necesidades específicas de micronutrientes.

Salud intestinal

No somos las únicas criaturas vivas en nuestro cuerpo. Hay miles de millones de microorganismos viviendo dentro de cada uno de nosotros, especialmente en nuestro intestino.

 Una nueva investigación muestra que muchos de estos organismos en realidad pueden crear antojos por sus alimentos favoritos. Lo hacen liberando hormonas, aumentando la producción de serotonina y dopamina e incluso, imitando las propias hormonas naturales del hambre de nuestro cuerpo.

Algunos organismos necesitan la levadura, lo que provoca antojos de carbohidratos, mientras que otros prefieren azúcares simples o grasas. Tu antojo recurrente en particular podría ser simplemente la comida favorita de tu cepa dominante en tu microbioma intestinal.

Esa idea da un poco de miedo. Por un lado, significa que es posible que no tengamos el control de nuestros antojos tal como pensábamos. Pero, por otro lado, es un gran alivio: si controlamos nuestro microbioma intestinal, podemos controlar nuestros antojos.

De hecho, los investigadores de la Universidad de Cambridge que estudiaron a pacientes con bypass gástrico concluyeron que una gran parte de su pérdida de peso posterior probablemente se debió a cambios en las preferencias alimentarias creadas por un cambio en los microbios intestinales, y no necesariamente a los cambios físicos de la cirugía.

Debido a que nuestros microbios intestinales no viven demasiado, tenemos bastante control sobre cuáles prosperan. Incluso, unos pocos días de una dieta alta en fibra puede ayudarnos a tener antojos más saludables, ya que le estamos dando a esos microbios amantes de la fibra, la oportunidad de reproducirse y ser más dominantes que otros tipos de bacterias.

¿Alguna vez has comido saludablemente durante semanas y luego tiras todo por la borda UNA VEZ, con un antojo como el dulce de leche? ¿Y de repente tienes ansias constantes e imparables por ese producto? Eso posiblemente sea el resultado de un aumento repentino en el tipo de microbios que se alimentan del dulce de leche. Les diste la oportunidad de crecer y ahora quieren más.

La ciencia es todavía muy incipiente en lo que respecta al efecto del microbioma intestinal sobre los antojos, pero es muy prometedora. Seguir una dieta con alimentos ricos en fibra, pasar varios días alimentándose de comidas saludables para que los microbios más beneficiosos tengan la oportunidad de prosperar y tomar un buen suplemento probiótico son formas de ayudar a tener un microbioma intestinal más saludable y posiblemente reducir los antojos.

Ahora, la próxima vez que se te antoje esa barra de chocolate, seguramente vas a entender por qué te sucede. Y conocer la razón es una gran ayuda para poder tomar una buena decisión en pro de tu salud.

Seamos más saludables juntos.

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