Fluoxetina, el Antidepresivo Que Está Sorprendiendo Frente al COVID-19

Si ese título te suena a que un antidepresivo puede ser la solución al COVID-19, leíste mal. No es cualquier antidepresivo ni tampoco una cura. Pero sí hay una nueva ventanilla que se abre entre las posibilidades de brindarnos cierta esperanza.

Desde que comenzaron a masificarse los contagios del COVID-19, los investigadores y científicos del mundo no tardaron en encerrarse en sus laboratorios, universidades y hospitales a investigar métodos de prevención y curación que poco a poco han ido dando paso a vacunas y algunos medicamentos efectivos. Y aunque ninguno hasta ahora es 100% efectivo, es impresionante el avance logrado en tiempo récord.

Parte de ese acelerado avance se debe a que los contagios del virus se hicieron masivos más rápido de lo que se pensó y de forma más letal. Por eso, además de buscar nuevas vías para tratar los efectos del virus, debieron recurrir al uso de productos ya existentes que pudieran “prestar” algunos de sus beneficios. De esa manera se llegó, entre otras cosas a la fluoxetina, que en pequeños estudios ha mostrado que podría ayudar a disminuir la capacidad de multiplicación del virus y a evitar sus síntomas más graves.

¿Qué es la fluoxetina?

Para sorpresa de muchos, la fluoxetina es un antidepresivo, que se usa para tratar diversos trastornos mentales y alimenticios, aprobado desde 1987 por la FDA en Estados Unidos, aunque en otras partes del mundo se usa desde la década de 1970. Se utiliza para aumentar la producción de serotonina en el cerebro, una sustancia que ayuda a mantener la estabilidad emocional, reducir el apetito y crear la sensación de bienestar, entre otras cosas.

De manera genérica es un producto muy económico y poco popular en los últimos años, en que se opta por antidepresivos más modernos, que si bien, muchos de estos contienen fluoxetina, como el Prozac, son fórmulas más avanzadas.

¿Por qué su nueva fama?

  • El renacimiento de la fluoxetina en estos días se debe a que recientemente se informó sobre un ensayo clínico que realizan científicos de la Universidad Washington, de St. Louis, Missouri, con cerca de 1100 voluntarios, en etapas iniciales del virus para probar que se puede disminuir la gravedad de sus síntomas y eventualmente, la muerte, con el medicamento antidepresivo fluvoxamina o Luvox, un fármaco que contiene fluoxetina. Y aunque el estudio es preliminar, los resultados de los pacientes ambulatorios hasta ahora han sido positivos, mostrando menos daño que el placebo en los primeros 15 días de tratamiento.

  • Investigaciones anteriores el 2020 ya habían puesto los ojos en esta sustancia, como un estudio piloto, realizado en Pensilvania. En este se demostró que la fluoxetina puede disminuir los mecanismos que llevan a la llamada “tormenta de citocinas” que produce el COVID-19, que es la causante de los síntomas más graves, las fallas multisistémicas y la muerte. Los participantes tomaron 1 cápsula de fluoxetina de 20 mg diarios, que aumentaron paulatinamente hasta 3 al día, en un total de 8 semanas. Los resultados sugieren que su uso temprano en pacientes contagiados de COVID-19 puede disminuir la hospitalización, la entubación y la muerte. Además de disminuir los efectos secundarios de la enfermedad, relacionados al estrés postraumático, como la depresión.

  • Aunque el estudio es muy pequeño y requiere de muchísima más investigación no es el único. A mediados del 2020, otra investigación realizada en el Instituto de Virología e Inmunología de University Hospital Würzburg, Alemania, también mostró efectos positivos en la manera en que la fluoxetina logra, entre otras cosas, frenar la multiplicación del virus. 

  • También el 2020 investigadores de Egipto realizaron una propuesta de uso de la fluoxetina para tratar los efectos del COVID-19 sobre la hipótesis de que al disminuir la inmunidad debido al estrés y la depresión que se produce en los pacientes, se generan síntomas más serios, llevando incluso a la muerte. Ellos proponen el uso de la fluoxetina debido a su capacidad para aumentar la serotonina, a su potencial antiviral y efectos en el sistema inmune, entre otros.

Existen además numerosos estudios anteriores, en animales, que se refieren a la capacidad antiinflamatoria de la fluoxetina, la que también podría ser clave en su buen desempeño en pacientes de COVID-19, ya que la inflamación aumenta la posibilidad de desarrollar complicaciones como coágulos e hinchazón de los dedos de los pies, conocida como “dedos Covid”. 

¿Esto significa que la fluoxetina es un tratamiento aprobado?

No es un tratamiento como tal para el COVID-19. Hasta ahora solo son estudios preliminares, algunos en pleno desarrollo e insuficientes para tener conclusiones que motiven a las autoridades a aprobar su uso generalizado, pero quizás pronto podría sumarse, al igual que ha ocurrido con otros productos como remdesivir, sobre la base de resultados como los que hasta ahora muestra. Además, debemos considerar que aun con medicamentos aprobados, todo depende de las circunstancias del paciente y el tratamiento usado por los médicos a cargo. Puedes consultar con el tuyo para saber de antemano qué opciones sugeriría en caso de que te contagies.

Ya sabemos que lo más importante es no dejar de cuidarnos y cuidar del resto, mientras la ciencia sigue haciendo su parte. Confiemos y esperemos lo mejor.

Sigamos siendo más saludables, juntos.

Tus amigos Santo Remedio

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