Dieta Antiinflamatoria: Receta Clave de la Buena Salud

Nos encantaría que fueras una excepción a la regla, pero lo más probable es que tu salud no sea plena y constantemente puedas estar experimentando desde molestias a complejas enfermedades, tal como le sucede a la mayoría de la población. Y que por más tratamientos que realices, no veas un cambio significativo en tu calidad de vida.

Pues, tu problema probablemente se deba a exceso de inflamación y ni siquiera lo sepas. Y puede ser que esa puerta de entrada a una nueva etapa en tu bienestar esté en lo que comes. (1)

¿Qué es la inflamación?

La inflamación del cuerpo es un proceso normal. Es una reacción como la fiebre, para defendernos de algún enemigo que nos está atacando. Sin embargo, cuando se vuelve crónica comienza a alterar los sistemas de nuestros órganos, por lo tanto, dejan de cumplir sus funciones como corresponde, creando problemas y enfermedades tan diversas como:

  • Asma

  • Artritis reumatoide

  • Cardiovasculares

  • Intestinales (indigestión, estreñimiento o diarrea)

  • Diabetes tipo 2

  • Alzheimer y otras enfermedades relacionadas al deterioro del cerebro

  • Psoriasis y otras enfermedades de la piel

  • Esclerosis múltiple

  • Cáncer

Incluso, hay otros problemas menores que también son ocasionados por la inflamación del organismo, como:

  • Alergias

  • Falta de energía

  • Acné

¡Es un verdadero dolor de cabeza para nuestra salud! Por eso, una de las mejores maneras de evitar una escalada de problemas es intentando que la inflamación no se vuelva crónica y en eso, lo que comemos es clave.

¿Cómo la dieta puede marcar la diferencia en la inflamación?

En los últimos años, debido al aumento de enfermedades y problemas relacionados a la inflamación, han empezado a aparecer más estudios que la vinculan estrechamente con la alimentación. Pues, por un lado hay productos que la promueven y otros que ayudan a combatirla. (2)

Los peores enemigos:

  • Azúcar y productos altos en fructosa

Hay estudios que muestran que las personas que consumen refrescos azucarados tienen niveles elevados de ácido úrico, el cual aumenta la inflamación y la resistencia a la insulina (3). Incluso, también se ha demostrado que el azúcar puede afectar el efecto antiinflamatorio del Omega 3. (4)

  • Carbohidratos refinados

No contienen la fibra suficiente que se encarga de controlar su absorción en el intestino, el azúcar y también la salud de la flora intestinal, que interviene en el manejo de la inflamación del cuerpo. (5)

  • Carnes procesadas

Se ha demostrado que el consumo de productos como salchichas y embutidos como el jamón, se relacionan a un mayor riesgo de enfermedades como diabetes, problemas cardíacos e incluso, algunos tipos de cáncer como el de estómago y sobre todo, de colon (6). Esto se debe a que contienen ciertos productos que se forman al cocinarlos y que causan inflamación. (7)

  • Grasas trans artificiales o aceites parcialmente hidrogenados

Son grasas que se crean combinando grasas líquidas con hidrógeno, para darles la consistencia sólida, como las que encontramos en las margarinas y en alimentos procesados para hacerlos durar más tiempo. Hay estudios que demuestran que generan inflamación y con eso, aumentan el riesgo de enfermedades. (8)

  • Algunos tipos de aceites vegetales y de semillas

Hay cierta evidencia de que algunos aceites vegetales como de soya pueden aumentar la inflamación. Esto, porque contienen un alto porcentaje de ácidos grasos omega-6 , que lo necesitamos, pero no en grandes cantidades. (9)

  • Alcohol

Sobran razones para eliminar o al menos, disminuir el consumo de alcohol y esta es una muy importante, pues es directamente proporcional a la inflamación. Además, puede provocar una enfermedad llamada intestino permeable, la cual provoca la inflamación generalizada del cuerpo y deteriora los órganos. (10)

También es importante consultar con tu doctor para verificar si en tu caso hay otros productos alimenticios o aditivos que te aceleren la inflamación.

¿Qué podemos comer para evitar la inflamación?

No te angusties, todavía queda un universo de productos que puedes escoger y que no sólo te ayudarán con la inflamación, sino con tu salud completa. La clave está en que sea con productos frescos, naturales y con la preparación adecuada.

  • La investigación ha demostrado que las dietas basadas en alimentos vegetales que incluyen tanto frutas, como vegetales, hierbas y especias podrían estar relacionados con mecanismos antioxidantes y antiinflamatorios que funcionan de manera integral. (11) Por lo tanto, suma:

    • Frutas: especialmente piña, moras, arándanos, manzanas, tomates.

    • Vegetales: los de hoja verde intenso son ideales.

    • Especias y productos como el cacao.

  • Nueces y frutos secos: ya que proveen grasas saludables que ayudan a disminuir los marcadores de inflamación. (12)

  • Aguacate y aceite de oliva, pues también tienen efectos positivos en los marcadores de inflamación. (13) (14)

  • Pescados grasos como el salmón, las sardinas y el atún, porque los ácidos grasos omega-6 y omega-3 que contienen desempeñan un papel importante en la regulación de la inflamación. La investigación ha demostrado que al aumentar la proporción de estos en la dieta, mediante el consumo de pescado graso o suplementos de aceite de pescado, se pueden lograr reducciones en la incidencia de muchas enfermedades crónicas que involucran procesos inflamatorios; especialmente cardiovasculares, enfermedad inflamatoria intestinal, cáncer, artritis reumatoide, enfermedades psiquiátricas y neurodegenerativas. (15)

  • Cereales integrales y granos reducen la inflamación sistémica. (16)

  • Probióticos, pues se ha demostrado que al mejorar la microflora intestinal se puede modificar los agentes proinflamatorios o antiinflamatorios. (17)

Incorporar el consumo de algunas hierbas y raíces también te puede dar la mano. Tal como cúrcuma, que gracias a la curcumina ejerce un efecto antiinflamatorio que ha sido comparado con el ibuprofeno (18) También puedes utilizar quercetina, un pigmento vegetal que reduce la inflamación (19) al igual que el resveratrol, especialmente después del ejercicio. (20)

Cambios sencillos en tu alimentación pueden abrir de par en par esa puerta a una nueva vida, más saludable y plena. ¡Vamos por eso!

Seamos más saludables, ¡juntos!

Tus amigos Santo Remedio

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