¿Habrías pensado alguna vez que algunos de tus dolores de cabeza, de oídos, aftas en la boca, afecciones a la piel, infecciones urinarias o fatiga, entre tantos problemas, podrían estar relacionados con lo que hay dentro de ti? Más aún, ¿que el gran responsable de todo sea un microorganismo llamado Cándida? Pues te informamos que está más presente en nuestra salud de lo que quisiéramos, pues muchos problemas se deben a este hongo en forma de levadura.

La Cándida está en nuestro cuerpo de manera normal, ya que es parte de la microbiota o flora intestinal, y se encuentra principalmente en las mucosas de nuestro cuerpo, como las del sistema gastrointestinal, la boca y órganos sexuales (1). Hay unas 200 especies. Pero como hemos visto en otros artículos, dentro de la flora hay microorganismos que ayudan y otros que perjudican nuestra salud, especialmente cuando aumentan de manera desproporcionada. Y aunque son pocos los tipos de Cándida dañinos, el Albicans es el más perjudicial. Cuando se sale de control puede ser muy problemático. En ocasiones puede crear infecciones de tipo superficial, en las mucosas o la piel. Sin embargo, cuando no se atiende a tiempo puede llegar al torrente sanguíneo y dispersarse, afectando gravemente a los órganos internos. (2)

La Cándida, en sus diversos tipos, es uno de los microorganismos causantes de infecciones más comunes en Estados Unidos (3) y llega a tener una tasa de mortalidad del 40% simplemente porque no se trata oportunamente. (4,5)

Ahora, ¿por qué crece más de la cuenta? Hay varios factores:

  • El principal ocurre cuando el organismo de una persona se encuentra con su sistema inmune bajo. (2) De hecho, el aumento de los casos de infecciones por Cándida se debe principalmente a que también hay más personas inmunodeprimidas. (6)

  • El estrés también afecta el crecimiento desproporcionado de Cándida. (1)

  • Algunos tratamientos como quimioterapias, trasplantes de órganos o el uso de aparatos intravenosos ayudan a su contagio y propagación. (2)

  • El exceso de carbohidratos, especialmente de azúcar. De acuerdo a las investigaciones, la Cándida es un enemigo muy peligroso porque adapta su metabolismo según las condiciones que encuentra. De esta forma, prospera cuando el organismo está débil por falta de nutrientes, así como cuando hay exceso. Y dentro de estos, la glucosa es una de sus fuentes favoritas de carbono, que la hacen crecer y aumentar su virulencia, haciéndose también más resistente a los fármacos. (7) De hecho, aunque no se conoce bien cómo funciona, se ha visto que existe un vínculo entre la Cándida y la diabetes. Cuando hay alta concentración de glucosa, en pacientes diabéticos no controlados, suele haber infecciones recurrentes de este tipo de hongos. (8)

Maneras de controlarla

  • Lo primero que debes hacer si tienes una infección es acudir a tu médico para que verifique con exámenes de qué tipo se trata. Tu doctor puede estimar que necesitas antimicóticos de uso tópico u oral. También puede solicitar una endoscopia y una biopsia intestinal. Pero es muy importante tomar acción a tiempo.

  • Con frecuencia ocurre que las personas desarrollan resistencia a los medicamentos, porque las cepas van mutando. Por eso es importante estar bajo vigilancia, pues puede que tu doctor necesite combinar medicamentos o buscar otras alternativas.

  • Evitar los carbohidratos refinados, especialmente azúcares, esto es fundamental. Y aquí es donde tus hábitos de alimentación tienen mucho que ver y hacer para evitar la proliferación de la Cándida en tu organismo.

  • Hay algunos médicos que sugieren apoyar los tratamientos con una dieta que permita limpiar la Cándida del cuerpo eliminando fundamentalmente azúcar, harinas blancas, levaduras y quesos. Así también los alimentos procesados. La propuesta considera consumir alimentos frescos, (9)

  • Aportar productos y suplementos que ayuden a controlarla y sobre todo, a mantener el equilibrio de la flora intestinal. Por ejemplo:

Aceite de coco: se ha visto que sus aceites grasos, especialmente el ácido caprílico, pueden ayudar a controlarla ya que tienen propiedades antifúngicas. (10)

Pau D’Arco: Uno de tantos secretos del Amazonas que hoy en día, gracias a la evidencia científica, está siendo tomado en cuenta a nivel mundial. Se trata de la corteza de un árbol que a través de numerosos estudios ha mostrado que puede ayudar a inhibir la Cándida y otros hongos gracias a su capacidad antifúngica. Su mayor valor es que parece funcionar en casos de resistencia a los medicamentos. Por eso es sugerido como tratamiento complementario como té o suplemento, solo o combinado con otros productos. (9)

Ajo: También ha sido utilizado tanto de manera tópica como ingerido debido a sus propiedades para combatir patógenos y apoyar la respuesta inmunitaria. (9)

Probióticos: El mejor apoyo, ya que refuerza la formación de una microbiota sana, ayudando a que ese micromundo intestinal cumpla con todas sus funciones, desde el adecuado procesamiento de los alimentos, hasta su función inmunológica. Se ha visto que los probióticos pueden ayudar tanto a tratar la Cándida como a prevenir que aumente de manera descontrolada. (9)

Zinc: Se ha estudiado que la suplementación con zinc puede apoyar reduciendo las infecciones por Cándida entre los pacientes que reciben antibióticos para tratar una infección. (11)

La próxima vez que sientas alguna herida en tu boca o una infección de aquellas que es incómodo confesar, antes de comprar cualquier cosa en la farmacia, ve por la opinión de tu médico y revisa estos aspectos para comenzar desde ya a controlar a ese microorganismo que puede llegar a convertirse en un poderoso enemigo… Eso, si tú se lo permites.

Seamos más saludables, juntos.

Tu equipo Santo Remedio

Referencias

1.Clarissa J. Nobile, Alexander D. Johnson, Candida albicans Biofilms and Human Disease.

Annu Rev Microbiol. Author manuscript; available in PMC 2016 Jul 1.Published in final edited form as: Annu Rev Microbiol. 2015; 69: 71–92. doi: 10.1146/annurev-micro-091014-104330

PMCID: PMC4930275. NIHMSID: NIHMS797234, PMID: 26488273

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4930275/

2.Claudia Spampinato , Darío Leonardi Candida Infections, Causes, Targets, and Resistance Mechanisms: Traditional and Alternative Antifungal Agents. Biomed Res Int. 2013; 2013: 204237. Published online 2013 Jun 26. doi: 10.1155/2013/204237. PMCID: PMC3708393

PMID: 23878798

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3.Hilmar Wisplinghoff, Tammy Bischoff, Sandra M Tallent, Harald Seifert, Richard P Wenzel, Michael B Edmond. Nosocomial bloodstream infections in US hospitals: analysis of 24,179 cases from a prospective nationwide surveillance study. Multicenter Study

Clin Infect Dis. 2004 Aug 1;39(3):309-17. doi: 10.1086/421946. Epub 2004 Jul 15. PMID: 15306996 DOI: 10.1086/421946

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15306996/

4.Ming-Fang Cheng, Yun-Liang Yang, Tzy-Jyun Yao, Chin-Yu Lin, Jih-Shin Liu, Ran-Bin Tang, Kwok-Woon Yu, Yu-Hua Fan, Kai-Sheng Hsieh, Monto Ho, Hsiu-Jung Lo.

Risk factors for fatal candidemia caused by Candida albicans and non-albicans Candida species

BMC Infect Dis. 2005 Apr 7;5:22. doi: 10.1186/1471-2334-5-22. PMID: 15813977 PMCID: PMC1090575 DOI: 10.1186/1471-2334-5-22

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15813977/

5. M A Pfaller , R N Jones, S A Messer, M B Edmond, R P Wenzel. National surveillance of nosocomial blood stream infection due to Candida albicans: frequency of occurrence and antifungal susceptibility in the SCOPE Program. Diagn Microbiol Infect Dis. 1998 May;31(1):327-32. doi: 10.1016/s0732-8893(97)00240-x. PMID: 9597393

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9597393/

6.M. Anaul Kabir, Zulfiqar Ahmad. Candida Infections and Their Prevention. ISRN Prev Med. 2013; 2013: 763628. Published online 2012 Nov 4. doi: 10.5402/2013/763628. PMCID: PMC4062852. PMID: 24977092

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4062852/

7.Mieke Van Ende,Stefanie Wijnants,Patrick Van Dijck. Sugar Sensing and Signaling in Candida albicans and Candida glabrata. Front Microbiol. 2019; 10: 99. Published online 2019 Jan 30. doi: 10.3389/fmicb.2019.00099. PMCID: PMC6363656. PMID: 30761119

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6363656/

8.Adrian Man, Cristina Nicoleta Ciurea, Dan Pasaroiu, Ana-Ioana Savin, Felicia Toma, Floredana Sular, Luigi Santacroce, Anca Mare . New perspectives on the nutritional factors influencing growth rate of Candida albicans in diabetics. An in vitro study. Mem Inst Oswaldo Cruz. 2017 Sep; 112(9): 587–592. doi: 10.1590/0074-02760170098. PMCID: PMC5572443

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5572443/

9.J Genet. Natural remedies for vaginal infections. Sidahora. Winter 1995;40-1.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11362438/

10.Kearney T. W. Gunsalus, Stephanie N. Tornberg-Belanger, Nirupa R. Matthan,Alice H. Lichtenstein, Carol A. Kumamoto, Manipulation of Host Diet To Reduce Gastrointestinal Colonization by the Opportunistic Pathogen Candida albicansmSphere. 2016 Jan-Feb; 1(1): e00020-15. Published online 2015 Nov 18. doi: 10.1128/mSphere.00020-15 PMCID: PMC4863630 PMID: 27303684 Host-Microbe Biology

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4863630/

11.Jun Xie, Lihong Zhu, Tingli Zhu,Ying Jian,Ye Ding, Min Zhou, Xiaoyan Feng. Zinc supplementation reduces Candida infections in pediatric intensive care unit: a randomized placebo-controlled clinical trial. J Clin Biochem Nutr. 2019 Mar; 64(2): 170–173.

Published online 2018 Nov 30. doi: 10.3164/jcbn.18-74. PMCID: PMC6436042. PMID: 30936630

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6436042/

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