Llega la noche, una de tantas, en que tan solo tratar de dormir se vuelve una pesadilla. Y ahí estás, apenas logras conciliar el sueño cuando de repente, ¡zas! Un calambre te recorre la pantorrilla haciendo que te retuerzas por completo del dolor. Intentas pararte, mientras no dejas de masajear tu pierna para tratar de soltar el músculo y pase cuanto antes ese mal momento. Cuando por fin termina, también se ha ido tu sueño y vuelves a empezar, ahora con miedo de que otro calambre rompa nuevamente la paz de tu noche.

Si te hace sentir mejor, no te pasa solo a ti. De hecho, las estadísticas muestran que un 33% de la población general mayor de 50 años sufre de calambres en sus piernas durante la noche. (1)

Los calambres son contracciones repentinas de los músculos y aunque no son graves ni causan otros problemas, rompen el ciclo normal del sueño y crean una sensación de angustia, además del dolor. Si eso se repite demasiadas noches, obviamente va deteriorando la calidad del descanso nocturno. Además de causar dolor y molestias para caminar y realizar tus actividades habituales al día siguiente. (2)

Un análisis bibliográfico sistemático, realizado en Holanda, dado a conocer el 2017 encontró que dadas las características que se dan comúnmente en personas que padecen los calambres (dolor intenso, duración, ubicación, dolor posterior persistente, interrupción del sueño y angustia) se puede verificar el vínculo entre los espasmos musculares nocturnos y otros problemas también relacionados al sistema musculoesquelético, con los problemas para dormir que sufren los adultos. (1, 2)

¿Por qué ocurren los calambres?

Los calambres generalmente pueden ocurrir:

  • Por ejercicio o mucha demanda física.

  • Por efecto de algunos medicamentos o enfermedades.

  • Por falta de minerales como calcio, potasio y magnesio.

También están muy relacionados a personas de edad avanzada, mujeres embarazadas, o bien, a un mal funcionamiento de la neurona motora. (3)

¿Cuál es la relación con los minerales como el magnesio?

Se ha visto que personas que sufren de calambres nocturnos tienden a mostrar de igual manera debilidad, tensión muscular y deficiencia de varios nutrientes, entre esos, minerales, como potasio y magnesio. En tanto, algunos tipos de magnesio suplementado, pueden ayudar a disminuir los calambres gracias a que relajan los músculos. (4 , 5)

El problema es que de acuerdo a datos de los investigadores, la mitad de la población de Estados Unidos ha mostrado a través de los años que consume menos de la cantidad requerida de magnesio en la dieta (6). Por lo tanto, tiene deficiencia de este mineral debido, entre otras cosas, a que la mayor parte que se adquiere se excreta debido al estés, el exceso de azúcar, cafeínas y medicinas. (7)

¿Qué más podemos hacer para evitar los calambres?

  • Aumentar la hidratación, especialmente de agua pura y bebidas que contengan electrolitos, como agua de coco u otras bebidas energizantes sin azúcar añadida.

  • Usar una compresa tibia en la zona afectada.

  • Realizar ejercicios de elongación para estirar y relajar los músculos.

  • Escoger alimentos ricos en minerales especialmente sodio, potasio, magnesio y calcio, tales como:

    • Bananas

    • Patatas dulces o boniato

    • Aguacates

    • Lentejas y frijoles

    • Melón

Estos sencillos pasos pueden ayudarte a disminuir paulatinamente esos desagradables calambres.

Seamos más saludables, juntos.

Tu equipo Santo Remedio

References

1. Joannes Hallegraeff, Mathieu de Greef, Wim Krijnen, Cees van der Schans, Criteria in diagnosing nocturnal leg cramps: a systematic review, BMC Fam Pract. 2017; 18: 29, Published online 2017 Feb 28. doi: 10.1186/s12875-017-0600-x, PMCID: PMC5330021, PMID: 28241802

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5330021/ 

2. Michael A. Grandner, John W. Winkelman, Nocturnal leg cramps: Prevalence and associations with demographics, sleep disturbance symptoms, medical conditions, and cardiometabolic risk factors, PLoS One. 2017; 12(6): e0178465. Published online 2017 Jun 6. doi: 10.1371/journal.pone.0178465, PMCID: PMC5460850, PMID: 28586374

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5460850/

3. Scott R GarrisonG Michael AllanRavneet K SekhonVijaya M MusiniKarim M Khan,

Magnesium for skeletal muscle cramps, Cocharane Database Syst Rev. 2012 Sep 12;2012(9):CD009402, 

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22972143/

4. Uzi Milman, Magnesium Oxide Monohydrate for Nocturnal Leg Cramps (MgNLC), U.S. National Library of Medicine Clinical Trials.gov, First Posted : October 18, 2012, Last Update Posted : July 21, 2017, ClinicalTrials.gov Identifier: NCT01709968

https://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT01709968 

5. E K D'Angelo, H A Singer, and C M Rembold, Magnesium relaxes arterial smooth muscle by decreasing intracellular Ca2+ without changing intracellular Mg2+. J Clin Invest. 1992 Jun; 89(6): 1988–1994. doi: 10.1172/JCI115807, PMCID: PMC295901, PMID: 1602005

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC295901/

6. James J DiNicolantonio, James H O’Keefe, William Wilson, Subclinical magnesium deficiency: a principal driver of cardiovascular disease and a public health crisis, Open Heart. 2018; 5(1): e000668. Published online 2018 Jan 13. doi: 10.1136/openhrt-2017-000668

PMCID: PMC5786912, PMID: 29387426

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5786912/

7. Andrea RosanoffConnie M WeaverRobert K Rude, Suboptimal magnesium status in the United States: are the health consequences underestimated? Nutr Rev. 2012 Mar;70(3):153-64. doi: 10.1111/j.1753-4887.2011.00465.x. Epub 2012 Feb 15. PMID: 22364157 DOI: 10.1111/j.1753-4887.2011.00465.x

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22364157

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